Con el debate público en torno al hundido proyecto de matrimonio igualitario, pudimos constatar que tenemos un congreso mayoritariamente homofóbico que le da la espalda a la población lgbt y que está totalmente desconectado de sus necesidades y derechos. Ad portas de las próximas elecciones del 2014, nos encontramos ante una oportunidad única para sacarlos del congreso: VOTAR.
Más allá de la indignación que nos producen nuestros “honorables” congresistas, el voto (o el “no voto por”) es una herramienta real para avanzar en la consecución de los derechos de la población lgbt tanto en lo jurídico como en lo simbólico y cultural:
- Marco jurídico que supla el déficit de protección: Tener un congreso que mayoritariamente se negó a aprobar el proyecto de matrimonio igualitario (Conozca los 51 votos en contra) es muestra de un problema grave: Con congresistas homofóbicos no podemos avanzar el marco jurídico necesario para poder ejercer nuestros derechos.
- ¡La sociedad colombiana merece voces en el Estado que fomenten la igualdad, la diversidad y el respeto! El congreso como institución manda un claro y lamentable mensaje; La personas de la población LGBT somos ciudadanos de segunda que no merecemos los mismos derechos que las personas heterosexuales. Además, varios congresistas como Roberto Gerlein, Edgar Espíndola y Claudia Wilches (Vea el Top 5 de los más homofóbicos) se han convertido en replicadores del odio hacia la población LGBT con mensajes violentos e incluso mentirosos que perpetuan falsos estereotipos y fomentan una cultura homofóbica y discriminatoria.
Consulta tu puesto de votación en www.registraduria.gov.co/-Censo-Electoral-.html. Si es lejos tu casa, inscribe tu cédula antes del 9 de enero en la registraduría local más cercana (mira nuestro mapa de registradurías en Bogotá)
Lucha ¡vota!
